Apertura de petróleo de América Latina exige apuestas para coberturas

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Las grandes petroleras podrían estar contemplando un sueño hecho realidad en América Latina. Después de décadas de gestión a menudo deficiente de las empresas petroleras estatales, empeorada por una fuerte caída en los precios del crudo, países desde Brasil y México a Argentina y Uruguay están abriendo sus tierras y mares a subastas.

Por: Lauren Silva Laughlin y Martin Langfield

Fuente: Reuters 

En el mejor de los casos, los activos energéticos, que estuvieron a menudo fuera del alcance en el pasado por tabúes nacionalistas, podrían ofrecer mayores reservas de bajo costo para el sector, que compitan con el petróleo barato del oeste de Texas. Además, los gobiernos regionales con problemas de liquidez podrían poner más orden en sus arcas. Pero hay riesgos. Los grandes proyectos requieren tiempo y dinero. Los vientos políticos pueden cambiar rápidamente y los precios del petróleo pueden volver a caer.

Las inversiones requeridas y los posibles retornos son enormes. México ha estimado que se necesitarán 640.000 millones de dólares en inversiones en 15 años para que su producción vuelva a los niveles récord de 2004 de casi 3,4 millones de barriles por día. Brasil ve regalías y otros ingresos de 130.000 millones de dólares de solo una parte de sus campos “presal” o subsal, que requieren la perforación en las profundidades del océano. El regulador ANP dijo el año pasado que la producción de petróleo de Brasil podría duplicarse a más de 5 millones de barriles por día para 2027. En total, los países latinoamericanos están subastando bloques en 2018 que suman unos 500.000 kilómetros cuadrados, el tamaño de España o dos veces Ecuador.

El objetivo ideal de inversión combinaría la probidad pública y la estabilidad política de Uruguay con las vastas reservas petroleras de Venezuela, una tierra mítica que podría llamarse Uruzuela. A falta de ella, Breakingviews ha considerado una referencia de un dólar para invertir en la región, ponderando el potencial de hidrocarburos, la amabilidad contractual y regulatoria, y el riesgo político.

Brasil: 40 Centavos

La enorme región subsal del país ha atraído a grandes empresas como Exxon Mobil y BP. Los costos de perforación han disminuido drásticamente en los últimos años. Por ejemplo, en el campo de Libra, Wood Mackenzie dice que las compañías ahora pueden llegar al equilibrio con 45 dólares por barril, una baja de un 13 por ciento en solo tres años. El total podría bajar otros 10 dólares en el largo plazo, según la firma de investigación, poniéndose en competencia incluso con algunas de las regiones de menor costo en Texas. No es de extrañar que una docena de compañías, lideradas por Exxon, haya participado en la más reciente subasta de marzo.

Las inciertas elecciones presidenciales de octubre son un riesgo, con puntos de vista entre los posibles candidatos que van desde revertir privatizaciones energéticas hasta la privatización total del gigante petrolero estatal Petroleo Brasileiro. Sin embargo, es probable que se respeten los contratos y Brasil sabe que no puede explotar solo su vasto potencial petrolero.

México: 30 Centavos

La perforación en aguas profundas es costosa y México en gran medida la ha dejado de lado. Aprendiendo de los errores de sus rivales, el país es receptivo a los consejos de la industria sobre cómo redactar los contratos. La proximidad a los campos de Estados Unidos supone que la geología es similar, por lo que los exploradores pueden sentirse más cómodos. Inversores liderados por Royal Dutch Shell se apilaron en la subasta de aguas profundas de México en enero, pero se mostraron más cautos en una ronda de aguas someras el mes pasado, y fue la petrolera estatal Pemex la que pujó más fuerte.

También las elecciones son un factor de riesgo. El izquierdista y nacionalista Andrés Manuel López Obrador, que encabeza las encuestas antes de las elecciones presidenciales del 1 de julio, ha criticado la histórica reforma energética del país. En última instancia, podría frenar la liberalización energética de México si gana, pero no podrá revertirla durante su mandato de seis años.

Colombia: 13 Centavos

El regulador petrolero del país está buscando ofertas para 15 áreas terrestres de crudo y gas, pero ha pospuesto el plazo hasta el segundo semestre de 2018, el sexto retraso a pedido de las empresas. Los recientes descubrimientos de gas natural por parte de Anadarko, que comenzó a explorar en Colombia en alta mar en 2015, han dado a los inversores nuevas esperanzas. La empresa petrolera, que tiene su sede en Houston, está asociada con Ecopetrol, una petrolera estatal bien administrada, y juntos hicieron el mayor descubrimiento del país en casi tres décadas en aguas profundas del mar Caribe el año pasado.

El problema para Colombia y otros en la región es que la inversión en gas natural tiene más riesgos que la exploración de petróleo. Las empresas estadounidenses están incrementando la producción de gas y se espera que las exportaciones se quintupliquen este año y se dupliquen el próximo, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA). China tiene grandes depósitos que no ha aprovechado completamente y los precios internacionales siguen bajo presión.

Argentina: 12 Centavos

Una apuesta a los yacimientos de esquisto de Vaca Muerta o los tres campos en el mar para los que se está buscando inversores este año es, esencialmente, una apuesta al presidente Mauricio Macri. Si logra ganar la reelección en 2019, puede alejar a Argentina de sus ataques regulares de populismo nacionalista, que pueden fomentar la incertidumbre contractual y regulatoria. Por ejemplo, el gobierno anterior expropió la participación mayoritaria de la española Repsol en la petrolera nacional YPF en 2012. YPF espera que la producción de petróleo y gas de esquisto bituminoso crezca un 35 por ciento en 2018 en Vaca Muerta, en la medida en que caen los costos. Sin embargo, la lejanía del lugar, cuestiones laborales y de subsidios hacen que explotar todo su potencial sea un desafío.

Ecuador: 5 Centavos 

El gobierno del presidente Lenin Moreno, un sucesor más pragmático de lo que se esperaba del populista Rafael Correa, espera atraer unos 800 millones de dólares para inversiones en cuatro yacimientos petrolíferos en tierra firme y un yacimiento de gas natural. Vale una pequeña apuesta.

Venezuela: cero Centavos

El país tiene las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo, pero la producción ha caído a un mínimo de casi tres décadas debido a que el gobierno del presidente Nicolás Maduro se ha quedado sin fondos y ha privado a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela de inversiones, mientras encabeza un colapso de la economía. Chevron ha sido un creyente durante décadas, pero se vio obligado a evacuar ejecutivos la semana pasada luego de que dos trabajadores fueron encarcelados por una disputa contractual con PDVSA, informó Reuters. Un tribunal internacional de arbitraje también otorgó a ConocoPhillips 2.000 millones de dólares derivados de una disputa contractual con PDVSA. Si bien el fallo fue favorable a Conoco, destaca el riesgo político que puede socavar negocios con gobiernos poco confiables.

Uruguay: una expresión de deseo

No hubo ofertas la semana pasada por los 17 bloques costa afuera que Uruguay espera subastar este año. El país aún no cuenta con reservas probadas. Sin embargo, si puede encontrar alguna, la confiabilidad del gobierno uruguayo pondría en vergüenza a sus vecinos. (Editado en español por Javier López de Lérida)