Otras COVID-19: enfermedades que anuncian la muerte de los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial

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Fuente: DAR

A inicios de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la COVID-19 como una pandemia, denominada así por tratarse del surgimiento de un nuevo virus, conocido como coronavirus, el cual se propagó por el mundo de manera simultánea y al que la mayoría de las personas no es inmune[1]. Y es justo esta falta de inmunidad o falta de capacidad para hacer frente a este nuevo virus, lo que nos hace sentir vulnerables y lo que viene generando alarmantes niveles de propagación del contagio a nivel global. Esta vulnerabilidad, es la misma que acompaña, desde hace muchos años y a través de otras enfermedades letales, a los Pueblos Indígenas en situación de Aislamiento o situación de Contacto Inicial (PIACI). Las mismas que, hasta el día de hoy, se desconocen; y quiénes saben de su existencia, se niegan a aceptar y tomar acciones para frenar estas otras  COVID-19, que siguen acabando con la vida de estos pueblos.

Cusco – 11 noviembre 2010 / Flechas de no contactados halladas en el Cusco. Foto: ANDINA/ Ministerio de Cultura.

Es lamentable encontrarnos en el actual contexto de emergencia sanitaria, pero solo en este nuevo escenario nos podremos acercar a la trágica realidad que padecen hasta ahora los PIACI, pueblos indígenas que por decisión propia o presiones externas se caracterizan por mantener un contacto nulo o intermitente con la sociedad mayoritaria. Estas características hacen que se les dificulte desarrollar defensas inmunológicas a corto plazo para poder combatir enfermedades foráneas[2], incluyendo enfermedades comunes como la gripe estacional. Y más aún contra la pandemia de la COVID-19. Por ello, para los PIACI cualquier tipo de contacto significaría un riesgo de muerte y una amenaza a la existencia misma de su pueblo.

Casos de brotes mortales nivel COVID-19 en los PIACI

Aunque muchos desconocen su existencia, tenemos conocimiento de la presencia de estos pueblos en seis países de la Cuenca Amazónica: Colombia, Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú y Venezuela; además, tenemos indicios de que se encuentran en dos más: Guyana y Surinam, en sus zonas de frontera con Brasil[3]. Siendo un total de ocho de los nueve países que conforman la Cuenca Amazónica, los que tienen presencia PIACI.  Teniendo en cuenta los graves riesgos que enfrentan, debería traducirse en políticas públicas para la protección de sus derechos; sin embargo, solo algunos de estos países han presentado avances normativos, los mismos que adolecen de muchas deficiencias en su implementación y muchos otros no cuentan con una legislación específica de protección e incluso promueven medidas de retroceso, que ponen en grave riesgo la vida e integridad de los PIACI, pese a su alta vulnerabilidad; sin contar con las amenazas vigentes y continuadas que estos pueblos sufren a causa de la invasión de sus territorios.

Y es que, a lo largo de la historia, hemos sido testigos de su desaparición por la incursión de foráneos o personas ajenas a sus grupos, quiénes trajeron consigo la llegada de las enfermedades a estos pueblos. Y solo por citar tres casos de la región: en Perú, Colombia y Brasil, muchos pueblos en aislamiento vieron morir a casi la mitad de su población por epidemias generadas por el contacto con terceros. Aquí solo tres casos:

Cuadro N° 1. Tres casos de epidemias históricas y actuales de los PIACI de Perú, Colombia y Brasil frente a la falta de un marco jurídico de protección efectivo

Elaboración: Jackeline Borjas/DAR.

Fuente: Análisis de Situación de Salud del Pueblo Nahua de Santa Rosa de Serjali en la Reserva Territorial Kugapakori Nahua Nanti y Otros (2017), Informe de Pueblos en situación de extrema vulnerabilidad: el caso de los Nanti (2003), Base de Datos de Pueblos Indígenas u Originarios del Ministerio de Cultura, Plan Especial de Salvaguardia de Urgencia de las Manifestaciones Culturales del Pueblo Nükak (2012), Salud y dinámicas de ocupación territorial entre los Tyohom-dyapa en el Valle del Javari, Violación de derechos humanos de los pueblos Kanamari y el recién contactado Tyohom-dyapa, en los ríos Jutaí y medio Juruá, Amazonas, Brasil.[4]

 

Ello refleja solo parte de la crítica realidad de los PIACI a nivel de la Cuenca Amazónica. En el cuadro, podemos verificar que el contacto con personas ajenas a su grupo, generó epidemias que redujeron drásticamente su cantidad poblacional. Es decir, el contacto o cercanía con otra persona que esté infectada con el virus, se torna trascendental para identificar y desarrollar medidas de prevención y protección. Por ello las medidas de aislamiento o recomendaciones de mantener una distancia mínima de 1 metro de distancia en el caso del coronavirus, son constantemente difundidas para preservar nuestra vida y salud, pues el coronavirus puede transmitirse por el contacto o cercanía con una persona con COVID‑19 e incluso, también si toca una superficie contaminada o se toca los ojos, la nariz o la boca[5]. En el caso de los PIACI, está información es desconocida.

Pero la trascendencia del contacto para el caso de los PIACI va mucho más allá y con implicancias más graves. Estos casos de epidemias históricas padecidas por los pueblos Nahua, Nanti, Nü kak Makú k y Tyohom-dyapa, en el pasado y en aislamiento, acabó con la vida de sus familiares hasta casi el 46%; pero lamentablemente eso no significó el final de las epidemias, sino que actualmente los que se encuentran en situación de contacto inicial, padecen nuevas enfermedades que, para nosotros no son mortales, pero que para ellos significa, en el peor escenario, acabar con la poca población que quedó luego de la ola pandémica previa.

Y como si eso no fuera suficiente, el contacto también está acabando con su vida cultural porque los procesos de contacto también son indirectos y vienen acompañados de impactos drásticos en sus territorios,  alterando irremediablemente la relación de estos pueblos con sus recursos naturales y medio ambiente, lo cual modifica radicalmente sus formas de vida y sus prácticas culturales[6]. Y es que, con el contacto se derrumba de modo irreversible todo su sistema de creencias, tradiciones y supuestos que daban por sentados, y en los que basaron su modo de vida y su cultura por varios miles de años[7].

Entonces, tanto las agresiones físicas directas como las incursiones a sus territorios, con el objetivo de extraer recursos naturales, las epidemias, la escasez de alimentos y la pérdida de su cultura, todas presuponen un tipo o una consecuencia del contacto con terceros[8]. De ahí radica la importancia de proteger sus territorios de manera intangible; es decir, con prohibiciones de desarrollo de actividades económicas, pues solo evitando el ingreso de personas externas a ellos,  se evita posibilidades de contacto. Todos conocemos que estas actividades traen consigo un desplazamiento de terceros ajenos a los PIACI y con ellos la llegada de nuevas actividades como carreteras, actividades ilegales, entre otras, pero hace falta tomar conciencia de que esas actividades generarán enfermedades y epidemias que conllevarían a la extinción de estos pueblos. Por eso la protección del territorio termina siendo un mecanismo importante para conservar la vida de estos pueblos.

Los gobiernos deben entender que el inicio de toda esta afectación histórica y actual, radica en la sola posibilidad de presencia de personas ajenas a sus grupos, pues esta presencia supone más posibilidades de contacto con los PIACI y con ello, graves riesgos a su vida física y cultural. Y si a eso le sumamos, para el caso de pueblos en contacto inicial o reciente, la existencia de enfermedades preexistentes, muchas de ellas infecciones respiratorias y la falta de servicios de salud con pertinencia cultural, la llegada de la COVID-19 a sus territorios sin duda generaría la extinción de estos pueblos.

Amenaza de ingreso de la COVID-19 en territorios PIACI

Al tres de mayo de 2020, en toda la cuenca amazónica existen 187 131 casos confirmados de COVID-19 y 10 338 fallecidos, según información de la Universidad Johns Hopkins de Maryland[9]. De dichos casos, a nivel de la Panamazonía, es decir en la selva amazónica de dichos países, habría 24 408 casos confirmados y 1536 fallecidos, según información proporcionada por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM)[10]. Esto confirma, que la COVID-19 ya está en la selva amazónica.

Si bien esta data, al igual que los reportes oficiales de los Estados, no distingue la afectación específica a pueblos indígenas, los medios de comunicación han reportado casos confirmados en comunidades nativas de los mismos países de los PIACI Nahua, Nanti, Nü kak Makú k y Tyohom-dyapa. Si los gobiernos de Perú, Colombia y Brasil no controlan la propagación de este virus en las comunidades, correrán el riesgo de repetir la historia.

Lamentablemente, los gobiernos están lejos de tomar medidas en favor de los pueblos indígenas pese a que son los más vulnerables frente a la pandemia. Y esta falta de política diferenciada en el registro de base de datos se extiende a las demás políticas como la de salud. Sumado a ello, las actividades económicas en territorios de estos pueblos han continuado y las actividades ilegales se han incrementado aprovechando las medidas de aislamiento o inmovilización decretada por los gobiernos. Así, este 15 de abril, en los límites de la Reserva Territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (RTKNN), ubicada entre Cusco y Ucayali en Perú, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Atalaya, en coordinación con las autoridades de la Policía Nacional, Marina de Guerra y otras entidades estatales, incautaron maderas ilegalmente extraídas del interior de la reserva[11] por el lado de Ucayali, una de los departamentos amazónicos afectados por la COVID-19.

Esto nos confirma la fragilidad del sistema de protección territorial peruano. A pesar de la gran extensión de la RTKNN, dicha reserva solo cuenta con 3 puestos de control, de los cuales solo 2 se encuentran “activos”[12]. Estos puestos “activos”, específicamente el de Inaroato, y pese a las demandas de las organizaciones indígenas, adolecen de infraestructura adecuada e implementos funcionales como radio de comunicación activa, equipos de campo, así como falta de mascarillas y equipos de protección para hacer frente a la COVID-19[13]. Todo esto es realmente grave y representa solo un ejemplo de la falta de mejoramiento de los sistemas de control territorial en los demás países de la cuenca amazónica. Y es que, la omisión o inacción de los gobiernos de implementar puestos de control efectivos está paralizando y limitando totalmente las acciones de control en campo, afectando directamente la efectividad de la intangibilidad de los territorios de los PIACI y facilitando riesgos a su vida. Por ello, los gobiernos deben fortalecer estos sistemas de control, así como la presencia de trabajadores de campo y personal técnico para el monitorear respectivo, pues solo así se podrá evitar los ingresos, en muchos casos ilegales. Y con ello la posible llegada de la COVID-19 que significaría la concreción final del genocidio continuado que se ha venido dando desde las pandemias históricas.

Concluyendo

Los PIACI se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad que no se limita a sus condiciones inmunológicas (nuestra falta de inmunidad o de defensas), sino que abarca factores sociales y culturales como, para el caso de pueblos en contacto inicial, carencias de servicios de salud con pertinencia cultural. Eso hace que cualquier tipo de contacto signifique un riesgo para sus vidas e integridad de sus pueblos y por eso es importante que se establezca la intangibilidad de sus territorios. Sin embargo, y pese a las amenazas actuales, muchos gobiernos promueven actividades económicas al interior de dichos territorios sin tener en cuenta la alta vulnerabilidad de estos pueblos y no establecen un marco legal de protección efectivo ni cuentan con políticas específicas para los pueblos en contacto inicial de la región.

La actual situación crítica de salud de los pueblos en contacto inicial o reciente se ve más agravada frente a la actual pandemia, por lo que se hace necesario y urgente la construcción e implementación de planes nacionales de salud integral y diferenciado para estos pueblos, así como planes sub-nacionales  y  protocolos de prevención y atención de la salud de forma culturalmente apropiada, y en conformidad con las circunstancias de cada caso específico y del nivel de contacto de cada pueblo correspondiente[14]. Paralelamente a ello, los gobiernos deben asegurar las condiciones mínimas para la protección de estos pueblos frente a la pandemia, las cuales son: (i) reconocer formal  de sus territorios, (ii) garantizar la  intangibilidad de sus territorios, (iii) implementar puestos de control territorial efectivos, (iv) reforzar  el cordón sanitario, medidas preventivas y mecanismos de atención de emergencia, (v) implementar servicios de salud con pertinencia cultural activos.

Solo con una estrategia integral se podrá reducir el riesgo desproporcionado de los PIACI ante emergencias de salud, más aún de la COVID-19. Si los gobiernos no pudieron detener las pandemias históricas y estos pueblos tuvieron que pagar con la vida de sus familias ante esa falta de atención, hoy, aunque tarde, tenemos la oportunidad de poder frenar estas epidemias actuales tan mortales como la COVID-19 para los PIACI y evitar la llegada misma de este coronavirus.

Recomendaciones finales: Propuesta mínima de protección a los PIACI

Finalmente, es necesario y urgente la construcción e implementación de medidas que variarán de acuerdo a las circunstancias de cada caso específico y del nivel de contacto de cada pueblo. Las medidas mínimas recomendadas son:

Cuadro N° 2. Medidas recomendadas para la protección de los PIACI frente a la pandemia de la COVID-19

Elaboración: Jackeline Borjas/DAR.


[1] Organización Mundial de la Salud. ¿Qué es una pandemia? Consulta: 23 de abril de 2020.
[2] Declaración de Belém sobre los Pueblos Indígenas Aislados (Belém, Brasil 2005), consideración 7.
[3] CIDH (2019). Situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas y tribales de la Panamazonía: Aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 29 de septiembre de 2019 / Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OAS. Documentos oficiales; OEA/Ser.L/V/II).
[4] Ver: http://www.dge.gob.pe/portal/docs/asis/Asis_Nahua.pdf,  http://www.dge.gob.pe/publicaciones/pub_asis/asis12.pdf,  https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/nahua,  https://www.onic.org.co/pueblos/1128-nukak-maku,  https://boletimisolados.trabalhoindigenista.org.br/2016/09/20/salud-y-dinamicas-de-ocupacion-territorial-entre-los-tyohom-dyapa-en-el-valle-del-javari/
[5] Organización Mundial de la Salud. Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19).
[6] Adaptado de: ONU (2012). Directrices de Protección para los Pueblos Indígenas en Aislamiento y en Contacto Inicial de la Región Amazónica, El Gran Chaco y la Región Oriental de Paraguay de las Naciones Unidas, párr.14. c.
[7] Adaptado de: Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2013). Pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en las Américas: Recomendaciones para el pleno respeto a sus derechos humanos (OAS. documentos oficiales; OEA/Ser.L), párr. 20.
[8] Ídem, párr. 21.
[9] Fuente: Dashboard by the Center for Systems Science and Engineering (CSSE) of the Johns Hopkins University (JHU).
[10] Fuente: Mapa de casos confirmados de COVID-19 en la Panamazonía de la Red Eclesial Panamazónica.
[11] Radio Atalaya.
[12] Ayuda Memoria de la Primera Reunión de la Mesa Técnica de la Reserva Territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (6 de diciembre de 2018).
[13] Comunicado COMARU del 20 de abril de 2020.
[14] Estándares desarrollados por la CIDH para el caso de pueblos en contacto inicial. En: CIDH (2019). Situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas y tribales de la Panamazonía: Aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 29 de septiembre de 2019 / Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OAS. Documentos oficiales; OEA/Ser.L/V/II).
[15] Estándares desarrollados por la CIDH para el caso de pueblos en contacto inicial. En: CIDH (2019). Situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas y tribales de la Panamazonía: Aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 29 de septiembre de 2019 / Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OAS. Documentos oficiales; OEA/Ser.L/V/II).