Tipnis: una senda de derechos vulnerados

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Entrevista a Adolfo Moye: “Lamentamos que el gobierno no haga justicia por los pueblos indígenas”

‒ No ha sancionado a aquellos que han ejecutado una tortura brutal, reclama Adolfo  Moye, expresidente del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure.
‒ Alerta que nuevamente se están asentando los cocaleros “para avanzar mucho más hacia el interior del Tipnis”.
‒ “Estos últimos 12 años de gobierno han sido lo peor en cuanto atropello de derechos para nosotros como pueblos indígenas”.

Siete años después de la represión gubernamental a indígenas de las tierras bajas en Chaparina, Beni el Territorio y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis)   es un espacio vital de la amazonia boliviana que sigue aglutinando a los tres pueblos indígenas: Chimán, Trinitario y Yuracaré, recuerda el representante indígena Adolfo Moye.

“Y a partir de ahí es un territorio que requirió y demanda respeto por la vida y la biodiversidad para todos los pueblos del parque, no solo para nosotros”, afirma Moye, originario y habitante de la comunidad Santísima Trinidad, en las entrañas del Tipnis.

En días pasados, Adolfo Moye participó del seminario internacional. “Avances, retos y propuestas frente a la gestión social y ambiental de la infraestructura en la cuenca amazónica”, desarrollado en Bogotá, Colombia, donde el representante boliviano expuso ante delegaciones de Colombia, Perú y Brasil la visión de desarrollo desde los pueblos indígenas y la violencia proveniente del estado que afecta a los derechos.

Vea el video de la participación de Adolfo Moye en el seminario haciendo clic en la imágen o aquí.

Especialmente explicó cómo se construye territorio y plan de vida entre los pueblos nativos de la amazonia y la forma en que la llamada consulta estatal sobre la carretera que avanza desde sus extremos norte (en el Beni y sur en Cochabamba) violenta los derechos de los pueblos indígenas.

El pasado 25 de septiembre diversos grupos en Beni y Santa Cruz realizaron un acto de desagravio al conmemorarse siete años de la represión policial en Chaparina, cuando el Estado intervino una marcha que se dirigía a La Paz para exigir respeto al Tipnis y rechazar la construcción de una carretera que atravesara este territorio.

Una semana antes el Tribunal de la Naturaleza preguntó entre otras 30 interrogantes al gobierno si al momento de suscribir el contrato con OAS para la construcción de la carretera Villa Tunari‒San Ignacio de Moxos, la misma contaba con la respectiva licencia ambiental y los estudios de evaluación de impacto ambiental para los tres tramos de la carretera, pero las autoridades no despejaron la incertidumbre.

Hace un año, un cálculo presidencial estimó entre 55 y 65 kilómetros de la carretera (de unos 300 entre Cochabamba y Beni) deben pasar por la mitad de la selva, donde se deberá abrir un camino o construir túneles, y el ministerio de Obras Públicas sostuvo que la vía será “amigable” con el medio ambiente

En agosto de 2017, el presidente Evo Morales puso en vigencia una ley que levanta el carácter de intangibilidad que regía en la zona desde 2011. Ese mismo mes declaró en una entrevista que en el tramo central de unos 60 kilómetros “se puede hacer túneles de 20 o 30 kilómetros”

“Tarde o temprano habrá ese camino por el Tipnis, con Evo o sin Evo”, agregó el mandatario.

“Es una situación tan crítica que a siete años no tenemos a ningún responsable de los atropellos”, lamentó en septiembre pasado Fernando Vargas, ex presidente de la subcentral Tipnis ‒la misma a la que integra Adolfo Moye‒ que reprobó nuevamente la agresión de 2011 a los indígenas que fueron gasificados, golpeados y maniatados para ser trasladados en buses desde Chaparina hasta Rurrenabaque, con el fin de desmovilizarlos.

LO QUE DEJO LA REPRESIÓN

“La represión del 2011 en Chaparina marcó momento duro y critico reprochable para todos quienes ejecutaron el plan de intervención brutal a comunidades”, expresó Moye, a su retorno del encuentro en Bogotá donde compartió experiencias junto a otros indígenas y especialistas de Perú, Brasil y Colombia.

“Ha quedado un trauma fuerte pero también ha dejado una enorme fuerza para luchar por defensa del Tipnis (…) estamos, nos sostenemos en búsqueda de justicia, de los responsables de esa intervención; hasta la fecha no se tiene identificado a nadie, todo el mundo se hace que no sabe no ha visto”, dijo en breve diálogo con Plataforma Energética.

Vea el video de la entrevista, haga clic en la imagen para ver el video o aquí.

“Lamentamos que gobierno no haga justicia por los pueblos indígenas, y sancionar a aquellos que han amedrentado, y sobre todo han ejecutado una tortura brutal. No hay responsable identificado, ni mucho menos sanciones”, deplora.

OBSERVACIONES AL DISEÑO DE LA VÍA

Moye aclara que los indígenas no han rechazado la construcción de la carretera.

“Lo que no hay acuerdo es en el diseño ‒precisa‒ en la forma en que se está intentado ejecutar. Las comunidades han dicho ‘estamos de acuerdo en que se vinculen departamentos provincias y todo lo que se pueda vincular pero que no afecten el territorio donde está la vida de los comunarios quitándoles su espacio de vida’, el lugar donde se garantiza la existencia de futuras generaciones y, por lo mismo, el espacio donde esté garantizado nuestro futuro como pueblo”

“Tenemos hasta propuestas de cómo plantear que se lleve adelante una vinculación que realmente sea beneficiosa y no perjudicial, que ponga en riesgo nuestra existencia”

COCALEROS RETOMAN EL PARQUE

Según la información llegada a Moye, los cocaleros con plantaciones al sur del Tipnis “han retomado posesión de las áreas que habíamos hecho desalojo entre 2011 y 2009 y nuevamente se están asentando para cultivar coca y avanzar mucho más hacia el interior del Parque”.

“No hay ninguna autoridad que pueda hacer cumplir el respeto al territorio y las normas nacionales sobre el Territorio; no se han manifestado hasta la fecha y sin embargo es una preocupación de las comunidades”, lamenta el representante indígena quien denunció que el avasallamiento ilegal es también perpetrado por “pirateros” dedicados al desmonte ilegal del bosque, pescadores y cazadores ilegales de lagarto.

“Incluso el narcotráfico amenaza frecuentemente a las comunidades”, advierte.

PRESENCIA MILITAR

De acuerdo con Moye, el objetivo del asentamiento militar dispuesto en la zona es reclutar a jóvenes con el supuesto fin de capacitarlos mientras cumplen el servicio militar obligatorio y darles formación profesional para el posterior beneficio de las comunidades.

“Pero esto difícilmente se puede hacer en un año, un trabajo profesional debidamente preparado no se logra en un año; simplemente los llevan a diferentes lugares para que conozcan nuevas regiones y formas de vida, y convencerlos de que si no salen de su región nunca han de mejorar, de manera que los gobiernos los están incentivando a que cambien de formas de vida”, previene.

Si se trata de beneficio actual a las comunidades “no se ve ninguno”, sostiene Moye.

“De los jóvenes que han ido al cuartel, algunos han vuelto al Tipnis y otros han salido a buscar y adoptar nuevas fuentes de vida; lamentablemente eso ha sido un perjuicio, pero igual las familias están tomando medidas para evitar que no sigan siendo engañados por los militares”.  

SITUACIÓN DE LOS DERECHOS

Para Moye, los derechos indígenas han sido vulnerados en esta administración, más que en cualquier otro gobierno.

“No tenemos nada contra Evo Morales, respetamos su personalidad y todo, pero rechazamos su gestión de gobierno porque ha sido una netamente de amedrentamiento, abuso y atropello de los derechos, como nunca en otras gestiones”.

Refiere que todavía se recuerda que a la intervención brutal en Chaparina sucedió otra en la misma sede de gobierno.

“Y así, sucesivamente, podemos identificar la campaña mentirosa que hace para conseguir sus objetivos y planteamientos de proyectos que tiene como propuesta, haciendo campaña y difamando a líderes indígenas del Tipnis”, cuestiona también

“Todo esto es lo que nunca en otras gestiones han sufrido y vivido. Estos últimos 12 años de gobierno han sido la peor de las gestiones en cuanto atropello de derechos para nosotros como pueblos indígenas”.

Admite que entre las comunidades del Tipnis tal vez se pueda reflejar una eventual división en el ámbito político partidario, debido a que algunos tienen afinidad con el partido de gobierno y otros lo rechazan.

“Pero internamente como un territorio único y el sentido de vivir juntos, protegerlo y luchar por la defensa de los recursos naturales, veo que todos tienen el mismo objetivo e interés, el mismo deseo y la misma posición, en eso no hay ninguna división ni debilitamiento, siguen firmes en esa causa”.