La Coalición Regional por la Transparencia y la Participación presentó el instrumento con la ayuda de analistas de toda la región.

En diciembre de 2011 se empezó a planear la construcción de la Hidroeléctrica Manduriacu, entre las provincias de Imbabura y Pichincha, a unos 130 kilómetros al noroccidente de Quito. Contrario a lo que tradicionalmente exige un proyecto de esta magnitud, la empresa pública Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) no hizo convocatoria pública y llamó directamente a las empresas brasileras Camargo Correa, Odebrecht y Engevix para concursar por la adjudicación del contrato. Sin estudios previos de impacto ambiental y sin una consulta previa con las comunidades afectadas, Odebrecht inició la obra civil en julio de 2012. Al final de ese mismo año, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil aceptó financiar el proyecto.

El BNDES de Brasil es una de las entidades financieras más importantes de la región. Sus actividades trascienden las fronteras brasileras y por eso financian megaproyectos en África, Estados Unidos, Europa y, principalmente, América Latina. Por eso un grupo de cinco organizaciones civiles de la región, reunidas en la Coalición Regional por la Transparencia y la Participación diseñaron un sistema de monitoreo para hacer del BNDES una entidad más transparente.

Para presentar el barómetro, la importancia de este esfuerzo y su forma de implementación, la Coalición realizó un webinar en la mañana del miércoles 27 de julio. En este participaron varios expertos de las distintas organizaciones que integran la Coalición para explicar cómo se diseñó el instrumento. Entre estos, Miguel Luzuriaga, del Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES) de Ecuador, expuso el caso de la Hidroeléctrica Mandruriacu para advertir sobre el tipo de irregularidades que no debería ignorar el BNDES a la hora de financiar un proyecto.

César Gamboa, director ejecutivo de la organización Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) del Perú, resaltó la importancia del barómetro en medio del contexto que vive América Latina. “En la región se están viviendo tensiones por la entrada de nuevos actores como los inversores chinos o el impacto de los tratados de libre comercio, y por eso como sociedad civil debemos estar atentos y desarrollar nuestras capacidades de veeduría y vigilancia a estas entidades que tienen tanto impacto en la región”, añadió refiriéndose al BNDES.

Dice Gamboa, además, que los estudios muestran que en los próximos años se podrían necesitar cerca de 120 mil millones de dólares en inversiones para contrarrestar el déficit de infraestructura en la región. De ahí que resalte la importancia de ejercer control sobre el impacto que las inversiones de actores multilaterales tienen en el medio ambiente y la sociedad.

Iderley Colombini, del Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas (IBASE) de Brasil, apunta que la actividad del BNDES por fuera de Brasil era limitada durante la década de los 90, pero desde el 2001 empezaron a cambiar los lineamientos internos y hacia el 2005 inició un proceso de expansión exponencial de sus inversiones en el exterior. Los datos del BNDES rescatados por Colombini muestran que la mayoría de los proyectos que financia el banco están asociados a autopistas, oleoductos, sistemas de acueducto e hidroeléctricas. Es decir, se trata de obras que tienen un fuerte impacto en el medio ambiente y la sociedad y por eso deben ser vigiladas.

El consultor de IBASE apunta que existen al menos dos etapas para la financiación de estos proyectos. Una negociación previa, que generalmente adelantan los Estados con el gobierno o las empresas brasileras, y un proceso de análisis, monitoreo y evaluación que se lleva a cabo al interior del Banco. Sobre la primera etapa, dice Colombini, hay poco control, ya que se trata de acuerdos sobre los cuales es difícil enterarse. Pero todo lo que pasa en el BNDES, por otro lado, es público y debería ser compartido con la ciudadanía de forma transparente.

Hacia allá apunta el barómetro. “La idea del sistema de monitoreo es que desde la sociedad civil se establezca un diálogo con el banco para tener un lenguaje común sobre la apertura a la transparencia, el acceso a la información y las herramientas de monitoreo del BNDES en sus inversiones en el exterior”, apunta Silvia Molina, del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) de Bolivia. La investigadora añade que el Barómetro está fundado en el marco legal que rige al propio BNDES así como a la normativa que se impone al resto de entidades públicas brasileras.

Por eso Margarita Florez, directora ejecutiva de la Asociación Ambiente y Sociedad en Colombia, resalta que este tipo de iniciativas surgen desde la sociedad civil y están pensadas para promover la participación de la ciudadanía. Al final, añade, la idea de este tipo de instrumentos es que sirvan para promover la investigación, el diálogo y la toma de decisiones informadas por parte de la sociedad civil.

Florez explica que el barómetro estará integrado por 20 indicadores distribuidos en 7 fases del proceso de financiación. Así, el sistema de monitoreo podrá medir la transparencia del BNDES por medio de preguntas asociadas a la disponibilidad de documentos de análisis socio ambientales, la existencia o no de un diálogo con las comunidades afectadas por las obras de infraestructura, la publicidad de los criterios de aprobación de un proyecto o la publicación de un informe de impacto de las actividades financiadas por el BNDES.

Para que el instrumento indique que el Banco actuó de forma transparente, debe haber al menos 13 indicadores positivos. Es decir, se debe cumplir favorablemente con el 65% de los requerimientos que establece el barómetro.

Los indicadores que mide este mecanismo cobran más relevancia cuando se miran a la luz de un caso específico. Por ejemplo, en el caso de la Hidroeléctrica Manduriacu, Luzuriaga, investigador del CDES en Ecuador, se pregunta si quizá el BNDES no debió haber exigido una licencia ambiental para otorgar desembolsos a Odebrecht para la construcción. El analista incluye otras preguntas: ¿Hay un seguimiento a las etapas de desarrollo de los proyectos, así como a sus auspiciados, como la empresa Odebrecht en este caso?; ¿Podemos, como ciudadanía, informarnos de manera oportuna, veraz y transparente acerca de las grandes inversiones que el BNDES -y otros bancos de desarrollo- y a través de ellos y sus herramientas, acceder a información que nos atañe?

Los analistas de las distintas organizaciones de la Coalición son optimistas frente al impacto que pueda generar este sistema de monitoreo. Esperan que en la medida en que se empiece a aplicar el barómetro, el BNDES empezará a modificar su comportamiento para estudiar con más cuidado los proyectos que financia y mejorar su transparencia frente a la sociedad. Por ahora, la Coalición Regional hace un llamado a la sociedad civil para que conozca este nuevo mecanismo y envíe sus sugerencias y comentarios a cada una de las organizaciones que la integran o al correo [email protected]

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